TREBUJENA

el último bastión comunista

Archive for 23 enero 2008

El pueblo en la cara.

Posted by tuvalú en 23 enero 2008

Cuando yo salí del pueblo, hace la friolera de cuarenta y ocho años, y me topé con el Aniano, el Cosario, bajo el chopo del Elicio, frente al palomar de la tía Zenona, Cena, ya en el camino del Pozal de la Culebra. Y el Aniano se vino a mí y me dijo: “¿Dónde va el Estudiante?”. Y yo le dije: “¡Qué sé yo! Lejos”. “¿Por tiempo?” dijo él. Y yo le dije: “Ni lo sé”. Y él me dijo con su servicial docilidad: “Voy a la capital. ¿Te se ofrece algo?”. Y yo le dije: “Nada, gracias Aniano”.
Ya en el año cinco, y al marchar a la ciudad para lo del bachillerato, avergonzaba ser de pueblo y que los profesores me preguntasen (sin indagar antes si yo era de pueblo o de ciudad): “Isidoro ¿de qué pueblo eres tú?” Y también me mortificaba que los externos se dieran de codo y cuchichearan entre sí: “¿Te has fijado qué cara de pueblo tiene el Isidoro?” O, simplemente, que prescindieran de mí cuando echaban a pies para disputar una partida de zancos o de pelota china y dijeran despectivamente “Ése no; ése es de pueblo”. Y yo ponía buen cuidado por entonces en evitar decir: “Allá en mi pueblo”… o “El día que regrese a mi pueblo”, pero, a pesar de ello, el Topo, el profesor de Aritmética y Geometría, me dijo una tarde en que yo no acertaba a demostrar que los ángulos de un triángulo equivalen a dos rectos: “Siéntate, llevas el pueblo escrito en la cara”. Y, a partir de entonces, el hecho de ser de pueblo se me hacía una desgracia y yo no podía explicar cómo se cazan gorriones con cepos o colorines con liga, que los espárragos, junto al arroyo, brotarán más recio echándoles porquería de caballo, porque mis compañeros me menospreciaban y se reían de mí. Y toda mi ilusión, por aquel tiempo, estribaba en confundirme con los muchachos de ciudad y carecer de un pueblo que parecía que le marcaba a uno, como a las reses, hasta la muerte. Y cada vez que en vacaciones visitaba el pueblo, me ilusionaba que mis viejos amigos, que seguían matando tordas con el tirachinas y cazando ranas en la charca con un alfiler y un trapo rojo, dijeran con desprecio: “Mira el Isi, va cogiendo andares de señoritingo”. Así que, en cuanto pude, me largué de allí, a Bilbao, donde decían que embarcaban mozos gratis para el Canal de Panamá y que luego le descontaban a uno el pasaje de la soldada. Pero aquello no me gustó, porque ya por entonces padecía yo del espinazo y me doblaba mal y se me antojaba que no estaba hecho para trabajos tan rudos y, así de que llegué, me puse primero de guardagujas y después de portero en la Escuela Normal y más tarde empecé a trabajar las radios Philips que dejaban una punta de pesos sin ensuciarse uno las manos. Pero lo curioso es que allá no me mortificaba tener un pueblo y hasta deseaba que cualquiera me preguntase algo para decirle: “Allá, en mi pueblo, el cerdo lo matan así, o asao.” O bien: “Allá en mi pueblo, los hombres visten traje de pana rayada y las mujeres sayas negras, largas hasta los pies ” O bien: “Allá, en mi pueblo, la tierra y el agua son tan calcáreas que los pollos se asfixian dentro del huevo sin llegar a romper el cascarón” O bien: “Allá, en mi pueblo, si el enjambre se larga, basta arrimarle una escriña agujereada con una rama de carrasco para reintegrarle a la colmena.” Y empecé a darme cuenta, entonces, de que ser de pueblo era un don de Dios y que ser de ciudad era un poco como ser inclusero y que los tesos y el nido de la cigüeña y los chopos y el riachuelo y el soto eran siempre los mismos, mientras las pilas de ladrillo y los bloques de cemento y las montañas de piedra de la ciudad cambiaban cada día y con los años no restaba allí un solo testigo del nacimiento de uno, porque mientras el pueblo permanecía, la ciudad se desintegraba por aquello del progreso y las perspectivas de futuro.

Fuente: DELIBES, Miguel. Viejas historias de Castilla la Vieja. Alianza Editorial. “El Libro de Bolsillo” 17 reimpresión, Madrid. 1994.
Las fotos son del Foro de Trebujena.

Posted in pueblos, Trebujena | Etiquetado: , , , | 1 Comment »

PUESTOS A PENSAR: año 2.035, Trebujena (Cádiz).

Posted by tuvalú en 14 enero 2008

Cogido del hilo: “Trebujena, un pueblo con futuro.” del Foro de Trebujena:

PUESTOS A PENSAR:
año 2.035, trebujena (cadiz).
un pueblo que nacio comunista y murió enrojecido.


trebujena es un pueblo de 7.000 habitantes, un lugar tranquilo para vivir, no tiene grandes lugares de interes turistico, pero una vez, hace unos 30 años, dentro de su propio termino municipal, podia disfrutarse de uno de los paisajes mas apasionantes que en mis 45 años de viajero halla conocido jamas. un lugar sin prisas, un lugar callado, un lugar infinito, un lugar que sin duda te sobrecogia. era uno de esos sitio donde se te pierde la vista ante tal belleza, un lugar donde no sabes hacia que sitio dirigir la mirada para poder aprovechar todos y cada uno de los segundo que alli pasaban, un enclave donde siempre el sol se estaba poniendo para regresar cada dia, un lugar donde pescadores del rio, riacheros como se les conocia por estas zonas, pasaban como aves invernantes largas jornadas sobre las aguas turbias de un imponente rio, donde el reson convertia a unas embarcaciones en monumento cultural, noches enteras a la luz de un candil, con la esperanza de alzar la red y ver un buen puñado de alevines plateados. aquel lugar que hacia las delicias de los ornitologos mas soñadores, de los naturalistas mas apasionados, de gentes de campo paseando en sus caballos y tras ellos esa luz. esa luz unica, esa luz que enamoraba a propios y extraños, esa luz. Que luz no seria que uno de los directores de cine mas conocidos del momento llego atraido por ella para rodar una de sus innumerables peliculas, y como no podia ser de otra forma se vino allamar “El Imperio del Sol”.
que tiempos aquellos, ahora ese lugar no es el de antes, se marcho, la ambicion sin escrupulos de uno de sus lideres politicos lo destruyó, se dejo llevar por lo que entonces pensabamos que era importante, el dinero. una frase que nunca tuve oportunidad de decirle, fue de un poeta que tuvimos el honor de premiar en Trebujena. Rafael Alberti, dice asi: “SE EQUIVOCO LA PALOMA, SE EQUIVOCABA”

vuelvo a la realida con esta relexion: ojala veamos la marisma tapizada de agua y no tapizada de luces como las que se ven desde trebujena en martin miguel (el campo de golf de sanlucar) y repleta de coches paseando por una planada de asfalto ,cancelas de seguridad, casas fantasmas, hoteles enormes y a orillas del guadalquivir 7.000 trebujeneros arrepentidos de tan mala apuesta.


Posted in Efemérides de Trebujena, Historia de Trebujena, marismas de Trebujena, pueblos, Trebujena | Leave a Comment »